Frente a la crisis: reducción de jornada

Aspecto de la Plaza de Neptuno el pasado día 12 de diciembre // Fotomontaje a partir de tres fotos.

El pasado 12 del 12 a las 12  los “sindicatos mayoritarios” convocaron una manifestación en base a una recopilación de 12 motivos que se  resumían en el eslógan “que no se aprovechen de la crisis”. Pero en realidad la convocatoria de la manifestación a mí me parece que responde a que muchos están pidiendo que en la situación actual los sindicatos deberían ser menos complacientes… y hay voces que solicitan huelga general.

El lunes estuve leyendo el artículo Enrique Gil Calvo, en el que denuncia que los sindicatos defienden a los trabajadores con contrato fijo, frente a los que tienen contratos precarios o carecen de empleo.

Es cierto que en la situación actual hace falta una asunción de responsabilidades, las tres partes en conflicto (sindicatos, empresarios y gobierno) pueden poner otros argumentos encima de la mesa de negociación:

– Las empresas parece que están aguantando el pulso, y no van a empezar a contratar mientras no consigan forzar cambios legislativos que les resulten favorables. De alguna manera parece que están lanzando el mensaje de que son las empresas las que pueden acabar con el desempleo, y no lo hacen porque quieren maximizar los beneficios… ¿esto no es un poco inmoral?  Todo puede ser que la recuperación venga y les pille con el pie cambiado, pero no parece posible que aún con la capacidad productiva en cuadro la competencia les aventaje, ya que todos están más o menos igual.

– El gobierno no puede mirar para otro lado. No se puede esperar indefinidamente a que la recuperación se produzca de forma natural. Ellas son el gobierno y tienen la responsabilidad de resolver los problemas. El aumento del desempleo no puede esperar, y los 400 € no solucionan el problema. Si el estado no puede plantear soluciones, habrá que reforzar el sector público.  Vamos que hay opciones, pero no es de recibo decir que el problema se resolverá sólo esperando unos años…

– Y por último los sindicatos tienen que asumir un papel más enérgico. Es cierto que hay que mantenerse firmes para no reducir las conquistas sociales, pero sí parece que se defiende fundamentalmente a los “trabajadores con contrato fijo”. Y también hay opciones. Y el decrecimiento es una de ellas.

Me llama la atención lo poco que se habla de la reducción de jornada, de repartir el trabajo. Evidentemente para muchos trabajadores con dificultad para llegar a fin de mes, la reducción de jornada con reducción de salario no es una opción. Pero para aquellos que se lo tienen que plantear por la necesidad disponer de más tiempo para actividades de conciliación , creo que es necesario proponer más fórmulas, y fomentar las reducciones de horarios especialmente entre los trabajadores varones.

La reducción de jornada para cuidar de los niños empieza a ser una opción, aunque todavía no se ha generalizado, y todavía somos pocos los hombres que la solicitamos. Sin duda merece la pena.

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