Desde mediados del mes de julio estoy recogiendo tomates. Y como la producción excede nuestra capacidad de consumo estamos secando tomates para usarlos en ensaladas cuando termine la temporada.
Aquí os dejo unas fotos del proceso de secado.
Es tan sencillo como partirlos por la mitad y colocarlos en un recipiente.
Agregamos un poco de sal ponemos una malla para protegerlos de pájaros o insectos que nos puedan contaminar nuestro manjar.
Los colocamos en un lugar donde les de el sol, yo los tengo en el alfeizar de mi ventana y a los dos días ya tienen este aspecto.
Y así lucen una vez secos. Yo simplemente los dejo en un tarro de cristal, pero también se conservan muy bien sumergidos en aceite de oliva.




que curioso, me ha gustado, es lo que debería hacer porque a mi se me pudren siempre, y no está la cosa como para tirar alimentos.
Bueno, ya te pasaré unos pocos para la ensalada en invierno.