Para sacar cuartos

Mientras tomaba ayer café al lado de casa, tres chicos aparentemente veiteañeros comentan los resultados del hockey sobre hierba en las olimpiadas de Beijing.  Al poco tiempo llegó un cuarto y cambiaron de tema para pasar al accidente de Barajas. El comentario en el que había consenso es que las televisiones hacen esto “para sacar cuartos”.

La noticia es fácil de entender, y muy corta de explicar:

Un accidente aéreo en Barajas causa 153 víctimas mortales y 19 heridos de diversa consideración. El fatal suceso se produjo por causas que aún se están investigando al iniciar la maniobra de despegue.

No hay mucho más de lo que informar. Las imágenes del suceso son fáciles de imaginar, y probablemente a las víctimas no les gustaría que las fotos de sus cuerpos castigados por el incendio circulen por el mundo.

No deja de llamar la atención que se realicen programas especiales, y a falta de datos con los que ampliar la información se publiquen declaraciones de familiares, que lógicamente se encuentran mal. Y el trágico accidente acaba convirtiéndose en espectáculo multimedia, y las conexiones en directo son interrumpidas por pausas publicitarias para “sacar cuartos”. 

Dónde están los de autocontrol, la autorregulación publicitaria. El uso indebido de los medios.

Me parece que  no soy el único que piensa esto, he recogido este comentario a un artículo de Susana Hidalgo en Público:

Qué aportas con esta noticia y este titular. Me da vergüenza que gente que ha estudiado una carrera cinco años para dedicarse a informar, cuando tienen su oportunidad se dedican al morbo, al sensacionalismo y luego lo justifican con la libertad de expresión. El periodismo es informar, no lo que se puede leer aquí hoy.

 

La responsabilidad de las multinacionales de la alimentación en la Crisis Alimentaria.

El pasado domingo el suplemento Negocios de El País publicó una entrevista a Luis Cantarell que titula “Es descabellado culpar a las multinacionales de la crisis”.

¡Bien! se sienten aludidos, esto ya es un importante avance. Y no, no es en absoluto descabellado apuntar a las multinacionales en el reparto de responsabilidades de esta crisis y de la situación.

Todos somos responsables en nuestra medida. Mi responsabilidad está en comprar los tomates en la tienda del barrio, preocuparme de si los productos que éste pequeño comerciante vende proceden de la zona o si han sido traídos desde lejos. Y los productos como el café, que no se puede producir en Aranjuez buscarlos en una tienda donde se venden productos de comercio justo. Evidentemente mi responsabilidad en la crisis alimentaria es muy pequeña porque yo soy un actor con poca participación en el mercado global.

Pero Nestlé no es un pequeño actor, ellos pueden participar en los foros donde se toman las decisiones que afectan al comercio de la alimentación. Es su responsabilidad apoyar los mercados locales, promover la producción local. No pueden decir que toman determinadas medidas para garantizar el empleo de sus trabajadores. Su responsabilidad como multinacional es mucho más amplia y tienen que reconocerla.

Yo de momento voy a dejar de tomar Nescafé y otras cuantas marcas por unos meses.

¡A ver si aprenden!